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Cómo debe ser un director de empresa

Publicado en 11 marzo, 2015

Un directivo es una pieza clave de toda empresa. Su papel y sus decisiones, son capaces de hundir o elevar al máximo a la empresa. Su actitud y sus cualidades pueden unir o destruir un equipo y su liderazgo puede ser el motor de la eficiencia en los grupos de trabajo. Si bien cumplen un rol muy importante, no es fácil ser un buen director de empresa. No es fácil tampoco encontrar a estos perfiles. Esto lo prueba el siguiente dato: según un estudio realizado el año pasado por la empresa de recruitment Manpower, líder en recursos humanos, el 36% de empleadores a nivel mundial tienen problemas para encontrar talentos laborales. En la mayoría de países esta dificultad puede elevarse hasta el 40% por ciento o más, como es el caso de Estados Unidos y México. Además, según este estudio, las vacantes directivas son los puestos más difíciles de cubrir por las empresas de reclutamiento. Según un análisis realizado por la consultora PwC, hace falta una inversión de 29 días aproximadamente para encontrar a la persona adecuada para cubrir un puesto directivo, esto puede tener un coste de alrededor de 324 dólares americanos.

Los famosos headhunters, ahora tan importantes en el sector de recursos humanos, buscan candidatos de acuerdo a algunos requisitos generales como bien pueden ser, el nivel de inglés, la formación en el extranjero, el tamaño de equipos que ha manejado en el pasado, etc. Se espera que el ejecutivo tenga un historial de dos empresas por cada cinco años de trabajo y normalmente se prefiere que estas sean multinacionales. En cuanto a los estudios, suelen tener más relevancia los estudios en el extranjero y es bastante importante la maestría y los estudios de postgrado.

Los headhunters suelen buscar cinco cualidades específicas en los futuros directivos de empresas y esto nos da una idea más clara sobre cómo debe ser un director de empresa:

  1. Se busca una persona con capacidad de desarrollar un liderazgo positivo. Es decir, no sólo debe empujar a su equipo hacia resultados beneficiosos para la empresa sino que esto debe saber hacerlo sin presionar y sin dar la sensación de que está obligándoles.
  2. El trabajo en equipo se valora mucho también. Esta persona debe saber trabajar en equipo pero no solamente con las personas a su cargo, sino también con los demás directivos de la empresa que no siempre tienen que estar en el mismo lugar de trabajo, sino que pueden estar en otras ciudades o países. Tiene que poder desenvolverse bien en este sentido y poder tener un trato de igual con personas con puestos directivos para poder llegar a mejores estrategias generales.
  3. Las habilidades comunicativas que se buscan en el postulante a directivo de empresa involucran varias aristas. Para empezar, esta persona debe poder transmitir la visión y la misión de la empresa para poder conseguir que las personas que trabajan en ella puedan llegar siempre al mismo punto pues tienen un mismo punto de mira. Además debe poner sus objetivos de tipo personal a un lado de los de la empresa para que avancen en paralelo. No puede equivocarse al comunicar los objetivos de la empresa, debe tenerlos claros y saber comunicarlos al resto de personas.
  4. Algo que también es muy buscado es el enfoque a resultados. Algunos directivos tienen que lidiar con problemas políticos, sociales o del mercado, pero si el directivo es una persona que está muy enfocada en los resultados, tendrá muchísima más habilidad para plantear estrategias y sortear los problemas que se presenten a lo largo de sus años de trabajo.
  5. La quinta cualidad que los headhunters suelen buscar en los postulantes a puestos directivos es el famoso “know – how” o saber hacer. Es decir, debe ser una persona que conozca la operativa en todos sus niveles ya que en algunos casos es posible que tenga que enseñar a hacer a los demás. La habilidad para bajar a operar y enseñar es muy valiosa. Esto hace que los empleados confíen más en él y el funcionamiento de la empresa sea mucho más eficiente. Además, demuestra un amplio conocimiento del sector.

El directivo es también una persona que guía a los demás, que coordina las tareas, organiza el funcionamiento de la compañía, informa y gestiona presupuestos. Sus tareas son tantas y tan variadas entre sí que hace falta tener un perfil muy versátil para poder acceder al puesto y cumplir el rol positivamente. Según la empresa Michael Page, es muy importante para ser un buen director de empresa tener una formación adecuada. Se valora el interés que la persona ha puesto en su educación, qué tanto le importa cultivarse, mantenerse al día en las nuevas maneras de hacer, etc. También es importante que sea una persona capaz de comprometerse sinceramente con la empresa ya que se sabe que el directivo debe predicar con el ejemplo y hacer las cosas con imparcialidad, eficacia y autocrítica.

La resolución de problemas

El poder de resolución es uno de los puntos clave para la dirección de cualquier empresa. El director de empresa debe ser una persona resolutiva, capaz de tener siempre presente su visión empresarial y ser bueno al momento de tomar decisiones. Para ello se valora la personalidad de la persona, su nivel de auto confianza y las situaciones del pasado donde quizás haya tenido que tomar decisiones en momentos críticos.
Normalmente, la experiencia de los años de trabajo suele dar un margen de maniobra y una capacidad de respuesta en momentos críticos mayores. Es por todo ello una pregunta muy común en entrevistas de trabajo para puestos directivos, hablar de situaciones difíciles o de conflicto por las que se ha pasado para poder conocer cómo es el candidato.

De la mano con la resolución de problemas está la adaptabilidad. Vivimos en un mundo muy cambiante donde hace falta ser flexible. El directivo debe ser una persona con una mente muy abierta y que acepta con facilidad la incertidumbre y los cambios.

El trato con el equipo de un buen director de empresa

Si bien la formación y la experiencia son muy importantes en el desarrollo del trabajo de equipo por parte del directivo a cargo; muchas veces todo ello no es suficiente. Esto se hace visible en la cantidad de oferta educativa en este sector. Y es que, muchas veces olvidamos la importancia de la relación del director de empresa con el equipo.

Dentro de las máximas, suele indicarse a los directores de empresa que sepan dar libertad a su equipo y para ello es necesario que exista una confianza por parte de este hacia ellos. Si el equipo no percibe un control constante sobre él, deja volar su imaginación y suelen surgir ideas innovadoras. Además, el flujo de trabajo mejora y está comprobado que aumenta la capacidad de resolución de problemas. Esto, además de ofrecer un buen feedback interno, hace que el sentimiento de pertenencia sea más fuerte y que se tenga mayor afinidad con el jefe.

Además, el director de empresa debe saber desafiar a su equipo de manera constante. Motivarlos diariamente en las tareas cotidianas parece difícil pero es posible si se establecen desafíos constantes y se implementan objetivos o metas parciales que hacen más llevadero el día a día. Es importante que los empleados conozcan la forma de hacer las cosas y qué se espera de ellos en cada momento y con exactitud. Todo esto aumenta la confianza del trabajador y su eficiencia.

Otro de los puntos a tener en cuenta por parte del director de empresa para con los miembros del equipo es mantener la cercanía con ellos, compartiendo sus inquietudes y ayudando a crear un buen ambiente de trabajo. Para ello hace falta ser un jefe accesible y que respete y admire a su equipo sinceramente. Tener predisposición para ayudarlos es otra de las actitudes que hace posible ese vínculo de familiaridad tan importante y saludable para la empresa. El buen director de empresa es una persona tan segura de sí misma que es capaz de compartir con ellos sin reparo sus ambiciones, sueños, inquietudes…

También merece la pena recordar que es mejor que las críticas se hagan en privado y que sean, sin excepciones, constructivas. Evitar castigar y reprender a un empleado en público evitará que este rebaje su rendimiento. En cambio, las alabanzas es bueno hacerlas en público. Los reconocimientos cuando algún empleado hace un buen trabajo deben ser públicos y bien conocidos por todos ya que así aumenta la confianza y anima a las personas a seguir trabajando para tener reconocimientos similares en un futuro cercano.

Todos estos consejos son básicos para el crecimiento de los equipos de trabajo y para que el directivo pueda conseguir cumplir con los objetivos de la empresa. Su papel dentro de la organización es complejo y por ello, muy importante. Si te interesan estos temas, descubre nuestra oferta de formacion superior direccion empresas. 

 
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