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¿Qué es el cambio organizacional?

Publicado en 4 noviembre, 2015

El cambio organizacional es una estrategia que se basa en normas. Estas normas atienden a un deseo de cambio en la organización con fines de eficiencia administrativa, técnica, social, ético, etc. Se da lugar al cambio cuando en la organización se identifican los defectos, problemas y errores que sufre respondiendo a la pregunta de por qué y para qué cambiar. A continuación, una vez detectada la necesidad del cambio, se establece en qué dirección se hará factible.

Para que el cambio sea real, se deben superar dos importantes barreras:

  • Las actitudes y el comportamiento que durante mucho tiempo fueron convirtiéndose en costumbres en las personas que forman parte de la organización.
  • En el proceso de cambio, las personas pueden pasar algo de tiempo realizando las cosas de una forma diferente y más adecuada pero posteriormente es muy posible que vuelvan a su comportamiento previo.

Métodos para que el cambio organizacional sea real

1. Toma de consciencia.

Para la toma de consciencia de los objetivos que mueven a la organización al cambio es necesario informar con claridad y precisión sobre estos fines y convencer a todos los miembros de su importancia. Desde un acercamiento racional es posible encontrar una estrategia firme que de paso al cambio.

2. Actuar.

Con un enfoque global, se pondrán en práctica las acciones planificadas. Se inculcarán nuevas actitudes, nuevos valores y nuevas conductas a tomar para que todos se identifiquen con ellas. Es importante garantizar un control en este proceso de cambio para asegurarse que el paso se da de la mejor manera.

3. Reforzar el cambio.

Para que los cambios que se piden sean reforzados, estos deben empezar a formar parte desde el primer momento, de la cultura de la empresa y desde su dirección se deben defender los nuevos patrones de conducta convirtiéndolos así en hábitos sólidos.

¿Qué motiva el cambio organizacional?

El cambio puede venir motivado por factores externos e internos. Por ejemplo, un factor externo podría ser que los mercados son más globalizados o que los recursos son escasos y por ello es necesario adaptarse a programas de calidad total. Un factor interno podría ser una nueva estrategia por parte de la dirección o una situación de conflicto en la gerencia de la empresa.

La resistencia al cambio puede ser fuerte. El paso a un nuevo tipo de jerarquía, a un nuevo modo de hacer las cosas, no es fácil y se pueden encontrar en el camino muchos obstáculos. Sin embargo esta no tiene porqué ser siempre negativa. En sentido positivo, la resistencia al cambio es un elemento estabilizador que evita el caos y una reacción de supervivencia del grupo.

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